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“Súper mamá” se salvó de morir congelada por salvar a su hijo

Karen Klein decidió caminar en búsqueda de ayuda cuando la camioneta que transportaba a la familia se atascó debido a la nieve.

Dicen que nada se compara al amor de madre, distintos hechos lo corroboran. Es que el vínculo que existe entre una madre y su hijo en el embarazo, además del período de lactancia, provoca un lazo indisoluble entre el/la niño/a y la mujer. Por ello no es extraño que muchas mujeres hagan hasta lo imposible para salvar a sus hijos, aún cuando las condiciones son adversas. El caso de Karen Klein es la demostración de aquello.

La profesora de biología se encontraba viajando con su esposo Eric y su hijo Isaac por la carretera 67 hacia el sur de Arizona. El objetivo de la familia era arribar al Gran Cañón, pero las cosas no resultaron como querían. Cuando se trasladaban por la ruta el pasado jueves, se percataron de que había sido cerrada por la nieve.

Obstinados, decidieron continuar con el viaje siguiendo las indicaciones de su GPS. Lamentablemente cometieron un grave error. El remedio terminó siendo peor que la enfermedad y la pareja, junto al niño de 10 años, se extraviaron aún más. Fue ahí cuando Karen tomó una decisión que puso en juego su propia vida. La mujer pensó en salir en búsqueda de ayuda para salvar a su familia en medio de la nieve.

tormenta nieve

El primer plan de Karen fracasó. La deportista se había acercado a una autopista cercana para solicitar auxilio. Sin embargo, la carretera también estaba cerrada  por la nieve. Ella decidió ir más allá. La mujer, que tenía sólo un poco de agua y algo para comer, continuó caminando, hundiendo sus pies en la nieve, dificultando su traslado.

Pasaban las horas y nada se sabía de ella. Su pareja intentó concretar su plan. Escaló junto con Isaac a la cumbre de un cerro hasta conseguir señal en su teléfono celular. En el lugar, emitió el alerta a la oficina del alguacil del condado de Kane. Ambos fueron rescatados. Estaban casi congelados y debieron recibir tratamiento médico de urgencia. Mientras tanto, Karen seguía sin aparecer.

La Policía emitió una alerta y poco después de la medianoche del sábado 24, los rescatistas pudieron hallar a Karen. La mujer encontró refugio en una precaria cabaña de madera de guardia que estaba sin uso por el invierno. Estaba oculta debajo de varias mantas que había colocado para evitar una hipotermia.

Posteriormente se dieron detalles de la arriesgada experiencia de Klein. Para subsistir bebió su propia orina y comió ramas de árboles. Tampoco durmió. Recorrió 41,8 kilómetros, los últimos seis y medio sin uno de sus zapatos. Además se desplomaba cada tres metros antes de arribar al refugio.

Al momento de encontrar explicación ante tamaño sacrificio, su hermana sólo atinó a decir que aquello había ocurrido debido a su inconmensurable amor por su hijo.

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Fotos: Facebook / Shutterstock

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