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Se salvó de morir gracias a dos palabras

Todo el mundo quedó conmocionado tras los atentados terroristas ocurridos el 13 de noviembre de 2015 en el club Bataclán en París, Francia, donde miembros de Estado Islámico asesinaron a un centenar de personas en distintos puntos de la capital.

bataclan

David Fritz-Goeppinger, se salvó gracias por su nacionalidad. Este joven de 24 años, estaba en el segundo piso de Bataclán cuando a las 21:40 comenzó el tiroteo en la parte baja del lugar.

“Comencé a escuchar los disparos, pero nunca imaginé que era un ataque terrorista (…) La gente estaba en shock. Todos estábamos en una fiesta y de golpe, esto estaba sucediendo”, dijo en entrevista con el diario La Tercera.

David atinó a tirarse al piso y comenzó a gatear hasta una de las ventanas para poder escapar. En un momento los disparos cesaron. Eso significaba que los terroristas habían terminado la primera parte de la matanza y que ahora seguirían con las personas del segundo piso, es decir, donde se encontraba David.

“Empezaron a disparar de nuevo, pero ya muy cerca nuestro, en el balcón (…) Traté de salir por la ventana. Lo único que quería era esconderme. Creía que podía subir al techo, pero no pude”, dice.

De hecho David es la persona que aparece en un video colgando en una de las ventanas del lugar, en un intento de escapar de la balacera y salvar su vida. Esa imagen fue vista por millones de personas alrededor del mundo.

“Realmente pensé que iba a morir, que era imposible salir de esto. No sé cómo explicarlo, no hay palabras”, indicó.

Cuando estaba colgando de la ventana se encontró con Ismael Omar Mustafá, el líder de los terroristas, que se acercó y le ordenó que se uniera a los otros rehenes. “¡Bájate de ahí! ¡De lo contrario te voy a matar!”, le dijo.

Otro terrorista, Foued Mohamed-Aggad, de 23 años, les explicó la razón del ataque. “Esto es por Siria”, decía y luego nombró a Hollande y sus errores políticos. Mientras el terrorista hablaba, Ismael Omar Mustafá se fijó en David, lo observó de cerca y le preguntó por su origen.

“¡Soy chileno!”, respondió, a lo que el terrorista le contestó: “Pero, ¿tienes opinión de la política francesa?”. “No, no tengo”, dijo David, provocando un “desinterés” inmediato del líder terrorista que, acto seguido, se giró hacia los otros temblorosos rehenes.

Todo terminó cuando la policía ingresó al lugar y le disparó al líder del grupo terrorista, quien hizo explotar la bomba que portaba. La explosión hizo caer a David, quien a pesar de la fuerte onda expansiva salió ileso y sólo con algunas quemaduras en el cabello.

“Un policía me tomó por la espalda y me dijo que todo iba a estar bien” y le pidió que no mirara, pero lo hizo igual. “Obvio que miré. Había sangre por todos lados. Me voy a quedar con esa imagen hasta el fin de mi vida”.