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¿Cómo un niño se transforma en un asesino? 8 historias que superan la ficción

¿A qué edad adquirimos la noción de lo que es bueno y lo que es malo? ¿Cuándo somos realmente conscientes de nuestras acciones? A lo largo de la historia, son muchas las historias que nos hacen preguntarnos cosas como estas.

Para que reflexiones, aquí te dejamos las historias de los niños asesinos más perturbados de la historia.

Joshua Phillips (14 años)

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Joshua jugaba baseball junto a su vecina de 9 años, cuando, según él , accidentalmente la golpeó en la cabeza con la pelota. Para hacer que dejara de llorar, la golpeó en reiteradas ocasiones en la cabeza. La asesinó “accidentalmente” y luego la llevó a su casa, donde la escondió bajo su cama. El cuerpo fue encontrado una semana después por la madre de Phillips por el olor. Phillips cumple cadena perpetua.

Mary Bell (11 años)

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En 1968, Mary asesinó a dos pequeños, de 3 y 4 años de edad. Llevó a uno de los niños a una casa, lo ahorcó y meses después logró que una amiga llevara al otro niño a la casa. Lo mutiló, y luego cortó una “M” en su vientre. Fue llevada a prisión, y en 1980 fue liberada con una nueva identidad. Dicen que ha hablado de forma anónima sobre sus asesinatos, y se ha referido a los abusos sexuales que sufrió cuando pequeña como la causa de sus acciones.

Daniel Bartlam (14 años)

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En Domingo Santo de 2011, Daniel se acercó a su madre mientras dormía, la golpeó siete veces con un martillo y la asesinó. Luego prendió fuego a su cuerpo, llamó a la policía y dijo que alguien había entrado a la casa y cometido el crimen. La policía detectó que algo no andaba bien, y finalmente descubrieron la verdad al encontrar un archivo en la computadora de Bartlam que contaba, en forma de historia, exactamente lo que pasó. Nunca se determinó el motivo y el niño fue condenado a 16 años de cárcel.

Alyssa Bustamante (15 años)

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En 2009, Alyssa decidió que quería saber cómo se sentía asesinar a alguien, por lo que mató a su vecina de 9 años. Cortó su garganta y luego la apuñaló, para luego enterrarla en una tumba en el bosque. En su diario escribió:

“Acabo de matar a alguien. La asfixié, corté su garganta ahora está muerta. No sé cómo me siento en este minuto. Fue increíble.”

Le detectaron diversos desórdenes mentales, además de una vida familiar perturbadora. Bustamante había tratado de suicidarse anteriormente, sin embargo fue condenada a cadena perpetua.

George Stinney (14 años)

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En 1944, dos niñas se acercaron a Stinney a pedirle ayuda para encontrar un tipo de flor, y él las acompañó. Los cuerpos de las pequeñas fueron encontrados al día siguiente en una sanja. Tenían heridas severas, y se encontró un gran trozo de vía de tren junto a los cuerpos, cubierto de sangre. George fue la persona más joven en ser condenada a la muerte en la silla eléctrica, aunque las pruebas nunca demostraron su culpabilidad totalmente. Se trata de un caso en el que el racismo puede haber jugado un papel fundamental.

Eric Smith (13 años)

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En 1993, Eric llevó a un pequeño de 4 años a un parque desierto y lo torturó. El niño fue asfixiado, aplastado por piedras en la cabeza y violado con una rama de árbol. Eric confesó el asesinato y fue condenado a 9 años de cárcel, aunque en 2014 aún continuaba preso.

Paul Henry Gingerich (12 años)

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Paul asesinó al padrastro de Colt Lundy, un amigo con el que planeaba fugarse a Arizona. Como sabían que los descubriría, decidieron dispararle cuando llegara a casa. Cuatro tiros en el pecho acabaron con su vida. Fueron arrestados y condenados a 30 años en la cárcel.

Jon Venables y Robert Thompson (10 años)

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En 1993, estos niños apartaron a un pequeño de 3 años de su madre en un centro comercial, lo llevaron cerca de una vía del tren y ejecutaron actos de tremenda crueldad. Lo torturaron y abusaron sexualmente de él. Lo golpearon repetidas veces en la cabeza, tiraron pintura en sus ojos, lo atacaron con ladrillos, piedras y trozos de acero, y pusieron baterías en su boca.

Cubrieron el cuerpo del pequeño Jamie con piedras bajo las vías, el que fue encontrado dos días después al ser arrollado por un tren. Los asesinos fueron arrestados luego de que se descubrieran las cintas de seguridad del centro comercial, que registraron imágenes del hecho. Fueron encarcelados y liberados en 2001, aunque Venables volvó a prisión en 2009 por posesión de pornografía infantil.