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No cometas la locura de hacer esto cuando salgas del gimnasio

Estos son los errores más comunes que cometemos tras hacer ejercicios. Conviene evitarlos para tener una buena recuperación y evitar lesiones.

Los beneficios del deporte son muchos, y algunos como la sensación de bienestar se manifiestan de inmediato. Sin embargo, el ejercicio nos puede pasar la cuenta sino nos cuidamos. Podemos sufrir contracturas o lesiones. Estos males son evitable si no cometemos estos errores, después de entrenar.

Aplicar hielo en la inflamación

Actualmente, diversos estudios eliminan el hielo como parte del tratamiento. “Sabemos que lo que reduce la inflamación, demora la recuperación”, explica el especialista en salud y nutrición Pedro Manonelles, presidente de la Sociedad Española de Medicina del Deporte y director de la Cátedra Internacional de Medicina del Deporte de la UCAM.

Tomar antiinflamatorios

Tendemos a calmar dolores musculares con medicamentos como el ibuprofeno, pero esto es un error. Manonelles asegura que aquello que sirve para reducir la inflamación también es un freno para la recuperación. El ibuprofeno,  antiinflamatorios no esteroideos, “interfiere en el proceso de recuperación  por la alteración en la producción de algunas proteínas que están relacionadas con la reparación de los tejidos, en este caso, el muscular”, dice el experto.

Masajes y  compresión

Una investigación de la Universidad de Barcelona demuestra que usar prendas compresivas, ayuda a reducir el dolor después de la actividad física. Manonelles advierte que la compresión puede ser beneficiosa “siempre que se usen presiones suaves”. Otra opción es el rodillo de masaje. Un estudio de la Memorial University of Newfoundland (Canadá), demuestra que el automasaje con  rodillo “reduce el dolor y mejora sustancialmente el rango de movimiento”.

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Ir directo al sofá

Los expertos recomiendan hacer actividad de baja intensidad el día del entrenamiento o el día después, en vez de ponernos a descansar. Un estudio de la universidad canadiense , compara los beneficios del ejercicio ligero con los masajes y concluyen que ambos tienen el mismo efecto paliando el dolor muscular.

No elongar (antes o después)

Es  fundamental estirar antes de empezar y al terminar la rutina. Manonelles señala que “hay un efecto de prevención de lesiones”. La actividad final para un ejercicio óptimo es, según el experto, “volver a la calma con un periodo de trote o marcha suave y una rutina de estiramientos”.

No beber suficiente agua

“Tomando uno o dos vasos de agua antes, sorbos pequeños cada 15 o 20 minutos durante el entrenamiento, y al menos uno o dos vasos de agua al terminar, se previene la deshidratación y con ello, acelerando la recuperación del organismo”, explica Nuria Prieto Arroyo, nutricionista de Benefits Body Mind (Madrid).

Además, agrega que el agua es uno de los principales medios de transporte para los nutrientes. Según la experta, si nuestros músculos se encuentran hidratados, podremos prevenir lesiones.

Abusar de la carne

Prieto Arroyo señala que el objetivo es “recuperar los depósitos de glucógeno muscular y reparar el daño muscular”. Recomienda comer después de dos horas de haber entrenado “que es cuando el músculo necesita reponer estos depósitos y se producirá la estimulación de la síntesis proteica”. La experta indica que hay que elegir alimentos ricos en proteínas. Agrega que “los ácidos grasos omega 3, concretamente el EPA y el DHA, presentan propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, y pueden reducir el estrés oxidativo causado en las células por el ejercicio y que derivan a su vez en procesos inflamatorios”, explica la especialista. Recomienda el pescado azul y los aceites de hígado de pescado, antes que carnes roja o pollo.

Beber alcohol

Si suele entrenar antes de irse a una fiesta, tenga en cuenta que puede ser negativo. Nuria Prieto señala que “la ingesta de alcohol influye en la disponibilidad de la glucosa necesaria para la síntesis proteica, disminuyéndola”. Además, el alcohol afecta los niveles de ciertas hormonas, “la testosterona se ve disminuida y el cortisol aumentado, por lo que se dificulta la formación de los tejidos, lo que puede derivar en atrofia muscular”.

Foto: Shutterstock

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