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Nadie se presentó a la clase de este profesor y él tomó una decisión con la que muchos ríen

Mientras esperaba que algún alumno llegará hasta el salón de clases, el docente vivió una serie de extrañas situaciones.

Adam Heath Avitable es un profesor de matemáticas y nuevas tecnologías, como todos los días acudió hasta la sala de clases en la que daría su clase, pero nunca esperó la insólita situación que ese día tendría que enfrentar. Al ingresar al centro de estudios se encontró con la sorpresa de que no había ningún estudiante a quien educar, por lo que se armó de paciencia y se sentó a esperar.

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Los minutos pasaban y no había señal de la entrada de los alumnos a la clase, por lo que su desesperación comenzó a aflorar. Ante esta desafortunada situación, el docente decidió compartir sus sensaciones en su cuenta de Twitter. Asombrado por la nula asistencia a sus lecciones, el hombre comenzó a cuestionarse si el error habría sido de él, pasando múltiples ideas por su cabeza, incluso llegando a imaginar que era el único sobreviviente a un ataque zombi.

A pesar de que declaró sentirse deprimido, un poco paranoico y que los estudiantes no llegaran a su clase, el maestro se mantuvo estoico dentro del salón, lo que reflejó su gran vocación y profundo amor por la docencia.

Mira los múltiples mensajes que el maestro envió a sus seguidores a través de su cuenta de Twitter:

“Dicen que si el profesor se retrasa más de 15 minutos la clase se cancela, ¿Sería lo mismo a la inversa?”

“La clase comenzó hace 30 minutos. Sin estudiantes aún. Creo que uno estaba viniendo, pero solo era un administrativo. ¿Quién se está riendo de mí?”

“Han pasado 5 minutos más. Comienzo a dudar de mí mismo. ¿Les dije que no había clases? ¿Hoy es jueves? ¿Estoy soñando?”

“Estoy en total silencio. Cada vez que oigo una puerta abrirse, me siento y sonrío. Pero cuando nadie entra muero por dentro”.

“La clase comenzó hace 45 minutos. Aún sin estudiantes.Me estoy volviendo paranoico. ¿Está la puerta de la clase cerrada? Lo he comprobado y no”.

“¿Está todo el mundo muerto? ¿Ha habido un ataque zombi y he sobrevivido solo en mi clase?”.

“Juro por Dios que si ningún estudiante viene cuando pase una hora, me voy”.

“Un pájaro aterriza en mi ventana. Le incito a entrar para que aprenda algo de álgebra. Rechaza mi invitación y sale volando. Espero que un gato se lo coma”.

“He comprobado mi mail por si me había perdido de algo. No tengo emails. Esto es raro. ¿He muerto? ¿Estoy muerto? ¿Es esto el infierno?

“La hoja de las firmas está tan vacía como mi alma ahora mismo. Tendré que comerme todos estos dulces solo”.

“Juro que si alguien me está jugando una broma voy a deprimirme y romper a llorar”.

“Las luces se han apagado automáticamente, me he levantado a dar una vuelta y se han vuelto a encender. ¿Qué pasa?”

“Escucho voces fuera. Voy a la ventana con esperanzas. Solo son unos críos con sus bicis, pasándolo bien”.

“He mandado un mail a mi jefe ¿¡Dónde están todos los estudiantes¡ Sin respuesta”.

“Dos estudiantes entran. Sin disculparse y sin explicación alguna. Espero que no quieran ningún dulce. No puedo hacerlo. Les doy dulces de todos modos. Pero les recuerdo que la clase comenzó hace 95 minutos. Se encogen de hombros sin importarle. Un sentimiento de homicidio recorre mi cuerpo”.

“Me preguntan si pueden usar los ordenadores, Suspiro y les doy permiso. No necesito estar aquí. Fin”.

¿Qué te pareció esta historia? Cuéntanos en los comentarios.

Fotos: @avitable – Twitter

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