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Mascarillas de tela: así de debes lavarlas y guardarlas

Las mascarillas de tela se han convertido en una de las prendas indispensables para evitar los contagios de Covid-19. Sin embargo, para utilizarlas de formas segura y eficaz, tenemos que llevar a cabo un sencillo mantenimiento a la hora de lavarlas y guardarlas.

Las mascarillas reutilizables hay que lavarlas regularmente y, según aconseja el Centro de Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, lo ideal es hacerlo a diario, recoge 20 Minutos. El Ministerio de Sanidad da algunas recomendaciones y distintas maneras de hacerlo de manera adecuada:

– En la lavadora, en un ciclo normal junto al resto de la ropa, siempre que el ciclo sea a una temperatura de, al menos, 60º.

– Se pueden desinfectar introduciéndolas en una dilución de cloro 1:50 (una parte de cloro por 50 de agua) durante 30 minutos. Después deben enguajarse muy bien para eliminar cualquier resto de cloro y lavarla con agua y jabón, tanto a mano como a máquina, y dejar secar completamente.

– Una vez las hemos lavado el número de veces recomendables, es mejor sustituirlas para que no pierdan eficacia.

Para que no se produzcan irritaciones, además de aclarar las mascarillas muy bien, es recomendable usar detergentes indicados para pieles sensibles o reactivas, como los que se utilizan para lavar la ropa de los recién nacidos.

Además, se recomienda secarlas a temperaturas muy elevadas, como ocurre en las secadoras. Sin embargo, puesto que no es un electrodoméstico que todos poseen, se puede optar por hacerlo con un secador o simplemente dejarlas secar muy bien.

¿Cómo guardar las mascarillas mientras no las estamos usando?

Mientras no utilizamos la mascarilla, esta tiene que estar guardada en un lugar seguro, transpirable y libre de gérmenes, por lo que guardarla directamente en el bolsillo, en el bolso o dejarlas sobre la mesa no es la mejor opción. Para ello, una vez limpias, debemos:

– Asegurarnos muy bien de que no quede en ellas ningún resto de humedad y después es importante que esté aislada, pero que pueda transpirar para evitar que se acumule humedad y proliferen bacterias. Las bolsas de papel limpias son la mejor opción, al contrario de lo que ocurre con las de plástico y herméticas, en las que se puede acumular humedad.

– No meterlas inmediatamente en la bolsa después de usarlas, aunque vayamos a usarlas poco después. Tenemos que ponerlas a ventilar en un lugar seguro hasta que se sequen totalmente antes de meterlas en la bolsa de papel. Esta bolsa debe ser desechada cada vez que la utilices de nuevo.

– Estas mascarillas no deben usarse más de cuatro horas seguidas.

¿Y si no son de tela?

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