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Le recogía la basura a sus compañeros de universidad tras perderlo todo y esto le pasó 10 años después

Cuando Michael Vaudreuil limpiaba pizarras y recogía la basura, sus compañeros de clase en la universidad estaban en la biblioteca estudiando. Y ese fue el escenario durante 10 años. Finalmente, se vistió formal y se paró junto a ellos como un alumno más y no como un funcionario, listo para su graduación.

El año 2008 Vaudreuil se declaró en quiebra, su casa y su auto fueron embargados. Su negocio de 24 años se paralizó mientras la economía se desvaneció. Todo esto lo obligó a buscar trabajo. Lo único que pudo encontrar fue como guardia de noche en una universidad local. Se trataba de una reducción salarial del 50%, el trabajo no era estimulante, pero los beneficios eran buenos.

Michael Vaudreuil

Vaudreuil empezó a grabar las clases del Instituto Politécnico de Worcester en Massachusetts por el día, y hacía la limpieza por la noche.

“Empecé a tomar clases para ocupar mi tiempo de manera constructiva y dejar de pensar en toda la porquería que estábamos pasando. Me sentí productivo… y estaba pagando dividendos. Un par de años después, me di cuenta de que si seguía podía conseguir un título”, cuenta.

Casi una década después, Vaudreuil se graduó con licenciatura en ciencias en ingeniería mecánica.

Él escribió “PERRO VIEJO TIENE NUEVOS TRUCOS” en la parte superior de su birrete, y en cada esquina puso una inicial: “J” de Joyce, su esposa; una “P” por Pablo, su hijo; y una “A” y “N” para Amanda y Nicole, sus hijas.

Michael Vaudreuil con su birrete

El presidente de la universidad, Laurie A. Leshin, mencionó a Vaudreuil en su discurso de apertura.

“Mike se podría haber detenido en cualquier momento. Pero él no se dio por vencido. Y hoy, a la edad de 54 años, Mike recibirá su título de licenciatura en ingeniería mecánica. Esa es la perseverancia. ¿Dónde estás, Mike? Vamos a darle un aplauso a Mike”.

En 1982, Vaudreuil recibió un título en ingeniería aeronáutica, pero no siguió su carrera en la industria aérea. Para mantener a su familia comenzó a trabajar como escayolista (persona que hace moldes y terminaciones en yeso). Cuando tomó el trabajo de conserje en la universidad, pensó que su vida profesional había terminado.

“He tratado y fracasado, por lo que sólo me queda vivir el resto de mi vida. Sin embargo, los estudios me hicieron dar cuenta de que podía hacer algo con mi vida. Era la única oportunidad de que había algo por delante. Este es el último tren que sale de la estación y tengo que conseguir hacer todo lo posible para hacer que funcione esta vez”, cuenta.

Michael en la graduación junto a sus compañeros

Pronto se dio cuenta de que si realmente iba a trabajar para obtener un título, necesitaba seguir una materia importante, con fuertes perspectivas de empleo al final. Fue entonces cuando se conectó con la ingeniería mecánica.

Hacía las tareas con su hijo antes de irse a trabajar a limpiar baños y edificios. Rara vez vio a su esposa, que había vuelto a la escuela también para conseguir un título. Ella trabajó días y noches. Y cuando estaba en casa estaba estudiando.

La esposa de Vaudreuil, Joyce, dijo que ambos procedían de familias que inculcaron el valor que cuando te derriban, “te levantas y sacas el polvo fuera de ti y sigues adelante.”

En la graduación, cuando Vaudreuil se dirigió al escenario para aceptar su diploma, su esposa dijo que su marido no caminaba, se pavoneaba.

Michael recibiendo su título

Las clases de ingeniería fueron desafiantes. Tuvo que dejar de Cálculo 1 inicialmente debido a su Algebra básica estaba demasiado oxidada. Así que se auto-enseñó a través de videos de YouTube. Se negó a darse por vencido.

A medida que avanzaba se le hacía más difícil. Pidió permiso para duplicar su carga de clase, la cual fue concedida. Su supervisor, Gary Antinarella, dijo que notó una diferencia en Vaudreuil cuando él empezó a tomar las clases.

“Acaba de convertirse en una persona más feliz. Es un tipo muy inteligente por lo que su mente está siempre activa. Es un tipo agradable, pero todo esto hizo de él una persona más agradable”, dijo Antinarella.

¿Qué te parece esta historia de superación frente al fracaso? Cuéntanos en los comentarios.