Todos los contenidos que te importan en un solo lugar

Las claves para entender las elecciones argentinas (Si no eres argentino)

En primer lugar, el peronismo siempre está presente en todo. El movimiento fundado por Juan Domingo Perón en 1945 sigue teniendo un protagonismo ineludible en todo proceso político argentino. En esta elección también, un mega domingo en el cual se elegía Presidente, Gobernador en once provincias (incluida Buenos Aires, la más importante), diputados y senadores nacionales.

De los seis candidatos en total, en esta ocasión, el peronismo iba con dos candidatos: Daniel Scioli, por el oficialista Frente Para La Victoria, heredero político un tanto a regañadientes de Cristina Fernández. Un candidato que seduce poco y con una plataforma difusa basada en el desarrollismo y la continuación del proyecto kirchnerista.

Y Sergio Massa, intendente de Tigre (provincia de Buenos Aires), renegado del kirchnerismo, de quién fue Jefe de Gabinete entre 2008 y 2009. Su caballito de batalla durante la campaña fue la inseguridad.

(El día de la elección, su mujer y su hija se dieron besos en la boca en medio de la transmisión de su discurso)

Por otro lado está Mauricio Macri por Cambiemos. Hijo de uno de los empresarios más grandes de la Argentina, ex presidente de Boca Juniors, Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires desde el 2007, conservador, privatizador, desinteresado en mantener el Estado, bastante inútil en su gestión en la ciudad (sin que la gestión de Scioli en la provincia sea ninguna maravilla).

Además, existían tres formulas más: la impulsada por la izquierda, que llevó a Nicolás del Caño y Myriam Bregman como candidatos; la formula de Progresistas, una especie de republicanismo ligeramente de izquierda que llevaba a Margarita Stolbizer y Miguel Ángel Olaviaga; y la formula de Adolfo Rodríguez Saa, peronista delirante de la provincia de San Luis que solo obtuvo el 1,5%.

Se prevía un resultado ajustado pero que sin embargo coloque a Scioli en primer lugar, quizás con la posibilidad de escapar el ballottage. Finalmente el resultado fue mucho más cercano de lo que se esperaba (36% a 34%), dejando la posibilidad cercana de que Macri se convierta en Presidente.

Sin lugar a dudas Macri dio la sorpresa y Scioli quedó en una situación de mucha más vulnerabilidad que previamente a las elecciones. Los militantes de ambos partidos ya se encuentran desesperados en la búsqueda de votos para superar el 50%. Otro ganador es Sergio Massa, que venderá caro su 21% de votos y su apoyo.

María Eugenia Vidal

La otra gran sorpresa es María Eugenia Vidal, una licenciada en Ciencias Políticas con poco conocimiento del conurbano, vice-jefa de Gobierno de Macri, que sin embargo logró coronarse como Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires (que reúne al 37% del padrón electoral), desplazando al peronismo por primera vez desde 1989.

Algunos argumentan que los tres candidatos son lo mismo, que son un retorno a los 90s, a la política neoliberal. En el caso de Scioli, esto es porque su padrino político fue Carlos Menem. En el caso de Macri, porque su discurso siempre fue privatizante y liberal. En el caso de Massa, por su obsesión con la represión y el control. Los tres, además, se han dedicado a chuparle las medias al Papa Francisco, lo cual deja temas como el aborto fuera de la mesa.

menem macri massa scioli

Esta postura fue impulsada sobre todo por la izquierda trotskista y marxista, que en Argentina creció mucho en los últimos cinco años gracias a una alianza realizada entre sus principales partidos. Hoy en día cuentan con varios diputados y además llevaron a Nicolás del Caño como candidato a presidente, el único candidato trotskista del mundo. Para la segunda vuelta llamaron a votar en blanco.

nicolas-del-caño-FIT

Este humilde cronista, sin embargo, cree que no es todo lo mismo. Que si bien se viene el ajuste en Argentina (la situación económica, las reservas en dólares, y el tipo de cambio así lo indican), Scioli representa el precario mantenimiento de la gobernabilidad y cierta previsión a futuro, además de una continuidad con muchas políticas positivas del kirchnerismo. Macri, mientras tanto, es una opción de derecha mucho más pura y que ha hecho del cambio su bandera. Un cambio que todavía no se sabe que traerá aparejado, pero que seguro incluye la modificación de políticas sociales y económicas importantes. Las elecciones demostraron que mucha gente lo quiere. El 22 de noviembre se transmitirá el último capítulo.

None animated GIF