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La espeluznante confesión de esta chica tiene aterradas a todas las dueñas de gatos

En el sitio xoJane.com es muy común leer historias vivenciales de sus columnistas, las cuales siempre contienen alguna rareza; pero hace dos semanas hubo una que más allá de contar una historia insólita, sembró el pánico entre las mujeres que tienen gatos en sus hogares.

Michelle Barrow -la chica de la foto; y este es su nombre real- escribió el ensayo “IT HAPPENED TO ME: My Gynecologist Found a Ball of Cat Hair in My Vagina” (ME PASÓ A MÍ: Mi ginecóloga encontró una bola de pelos de gato en mi vagina), donde cuenta cómo un dolor persistente en su útero -que ella confundió con dolores asociados a su DIU-  se transformó en una pesadilla que no ha dejado dormir a otras dueñas de gatos. Barrow dejaba dormir a sus gatos entremedio de sus sábanas -se confiesa no muy buena para hacer la cama- y en su visita a la ginecóloga para revisar sus dolores se encontró con la sorpresa.

Su doctora le dijo que al parecer algunas fibras de un tampón se habían quedado enredadas entre los filamentos de su dispositivo intra uterino, pero ella es una militante de la copa menstrual así que sabe que no es lo que su ginecóloga cree.

La doctora intentó sacar el bulto misterioso por unos minutos, de ahí llamó a una enfermera para que trajera unas pinzas más largas, y tijeras. (…)
Me río nerviosa e intento hacer algún chiste, mientras veo que dos TOTALES EXTRAÑAS están observando mi debacle(…)
(cuando la doctora logra sacar el bulto) con las pinzas está agarrando una masa de alrededor de 2 pulgadas que se ve distintivamente peluda y sucede ser exactamente del mismo color que mis gatos. No puedo hablar. La doctora espera que yo diga algo, pero lo único que puedo pensar es
“DEMONIOS ESE ES PELO DE GATO Y HA ESTADO DENTRO MÍO POR UN MES, ESO ES PELO DE GATO AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH”
En una entrevista que luego dio en el sitio The Cut, explicó que su hipótesis más probable está entre que los gatos jugando constantemente en sus sábanas y el hecho que ella y su novio dormían desnudos. Aseguró que mantiene buena higiene, que se ducha todos los días y cambia sábanas todas las semanas, pero desde que tuvo este problema los gatos viven en el sótano y ella está ocupando pijamas. La bola extraña fue enviada al laboratorio pero no arrojó más resultado que “cuerpo extraño, posiblemente fibras de tampón”. Todo digno de CSI: Edición gatuna.
Los gatos de Michelle

Los gatos de Michelle

En la entrevista también comentó que se volvió loca cuando su confesión se hizo viral, pero luego lo consideró como una excelente oportunidad para que las mujeres hablemos de nuestros cuerpos y sus misterios con mucho menos tapujos.