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La macabra historia del reportero que fue asesinado por fotografiar a un empresario

La muerte de José Luis Cabezas en 1997 cambió para siempre el periodismo argentino.

Con 35 años, en 1997 José Luis Cabezas era considerado uno de los mejores fotógrafos de Argentina. Por su lente pasaron varios referentes de este país, como el astro del fútbol Diego Maradona, el presidente Carlos Menem, el vicepresidente Eduardo Duhalde, la modelo Valeria Mazza, el escritor Ernesto Sabato y el periodista Jorge Lanata.

Fue precisamente una fotografía suya la que hace 20 años cambió la historia del periodismo argentino y fue un remezón en toda América Latina, consigna El País. La mañana del 25 de enero de 1997, el reportero gráfico apareció calcinado dentro de su auto, cerca del baleario de Pinamar (a 350 kilómetros de Buenos Aires), y de inmediato se dijo que la razón había sido la instantánea que meses antes había tomado al empresario Alfredo Yabrán, quien era considerado el “jefe de una mafia enquistada e el poder”.

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“Ni los servicios de inteligencia tienen una fotografía mía”, dijo alguna vez el poderoso hombre de negocios. Eso suponía un reto. Por eso junto al redactor Gabriel Michi, con quien cubría la temporada veraniega de 1996 para la revista Noticias, Cabezas se impuso la tarea de conseguir una entrevista con Yabrán. El reportero gráfico hizo lo suyo y fue el primero en fotografiar al empresario, pero lo pagó con su vida.

“Llegar a poder conseguir la primera foto nos llevó mucho tiempo de investigación y llegamos por información que me dieron mis fuentes. Fue muy difícil en un momento donde no existía internet. Yo tuve que hacerle de trípode a José Luis cuando sacamos la foto que está en el balneario Marbella, sentado en una reposera. En otra tanda, llegué a posar como si fuese un turista y él logra la foto más famosa, caminando por la playa con su mujer”, recordó Mich en conversación con El País.

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Los colegas pensaron que eran ellos los que seguían al empresario, pero lo cierto es que Yabrán había montado un seguimiento sobre ellos, del que también participaron altos cargos de la policía de Pinamar y una pandilla de delincuentes a la que llamaban “la banda de Los Horneros”.

Fue un año en que Cabezas recibió amenazas telefónicas, pero nunca se lo dijo a su familia. En noviembre de 1996, el policía Gustavo Prellezo pide antecedentes de José Luis Cabezas, como una manera de silenciarlo. También le cortaron los neumáticos del auto y tuvo cruces con la seguridad del empresario, hasta que el 22 de enero de 1997 fue “marcado” en Pinamar y tres días después Argentina fue testigo del más brutal crimen contra la libertad de prensa del que se tenga memoria en democracia en este país.

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Antes de ser quemado al interior de su auto, Cabezas recibió dos disparos con un arma de fuego, en un crimen en que participaron tres policías y cuatro integrantes de Los Horneros. Todos fueron condenados a cadena perpetua, pero hoy nadie está en prisión. Algunos murieron cumpliendo la pena y otros con el paso del tiempo han recibido beneficios como el arresto domiciliario.

Por su parte Yabrán, asediado por la justicia, la prensa y la opinión pública de todo el país, se suicidó el 20 de mayo de 1998. Se disparó en la boca con una escopeta en una de sus estancias. Pero hay quienes creen que todavía está vivo en algún lugar del mundo.

Fotos: Wikipedia/ Capturas de YouTube/ Familia Cabezas.

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