El traje devuelve la movilidad a las caderas y rodillas de los usuarios con pequeños motores agregados a prótesis comunes. Los usuarios pueden controlar el movimiento de cada pierna y caminar apretando botones integrados a un par de muletas.

Con 12 kilos, el  Phoenix se encuentra entre los exoesqueletos médicos más livianos y baratos. También tiene habilidades únicas: el traje es modular y ajustable para poderse adaptar a diferentes tallas y necesidades.

La batería se usa como mochila y dura hasta 8 horas de uso. SuitX ha trabajado principalmente con personas con lesiones en la médula espinal, quienes pueden usar el Phoenix para volver a caminar.

La idea de los ingenieros responsables en SuitX es construir una versión especial para niños. Los niños que sufren de problemas neurológicos a veces necesitan entrenamiento intensivo para caminar para no perder movilidad.

El aparato puede también tener beneficios terapéuticos para las personas que han experimentado un accidente vascular u otra lesión motora, pero se necesitan más investigaciones.