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Este café de Londres lleva 10 años cambiándole la vida a personas sin hogar

Un lugar sin prejuicios. Un lugar para ir a aprender y salir adelante. Así es “Cafe from Crisis”, un local de Londres que se preocupa de los necesitados.

Para la mayoría de la gente, salir a comer es un lujo y, si llega a suceder, probablemente sea un fin de semana para poder justificar el gasto y el tiempo utilizado. Pero hay un café en el este de Londres que ha proveído de comidas baratas y platos sin culpa durante más de diez años.

Una foto publicada por Cafe from Crisis LDN (@cafefromcrisisldn) el

¿Comida sin culpa, dijeron? Les cuento: el “Café en Crisis” ha transformado la vida de más de 250 personas sin hogar y ex delincuentes por los últimos 12 años.

Mientras las cocinas pueden estar conducidas por profesionales, el café ofrece un programa de entrenamiento de entre 12 y 16 semanas el cual hace que la gente este muy cerca de los asistentes de los chefs, baristas y el resto del equipo de trabajo.

También los ayudan a que tengan reconocidas calificaciones en cosas como la higiene de la comida, la habilidad de los baristas, y también les enseñan técnicas para las entrevistas de trabajo.

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Alrededor de 50 aprendices atraviesan este plan cada año con un resultado de aproximadamente 30 personas obteniendo trabajo al terminar el entrenamiento.

Entonces, ¿Qué clase de trabajo hacen los aprendices? Un antiguo aprendiz comenzó los turnos en el café solo unos días después de haber sido liberado de la cárcel y ahora está empleado a tiempo completo en un reconocido restaurante de Londres.

“El primer día que trabaje en el ‘Café en Crisis’realmente estaba nervioso, porque no estaba acostumbrado a tratar con gente y no estaba seguro de cómo interactuar con ellos”, cuenta el aprendiz.

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“Mi meta era luchar un poco más cada día, ponerme frente a la gente y aprender técnicas de servicio al cliente para poder mejorar mi confianza, entonces pedí que me entrenaran en la recepción del lugar”.

“Todos los días fueron una aventura para mí, antes siempre estaba enojado, pero ahora aprendí a sonreír y a recibir a la gente. Es genial poder llevar una bandeja con 3 o 4 tazas de té sin estar muerto de miedo como me sucedía en los primeros días”.

“Siento que estar aquí me convirtió en una partecita de algo más grande. Solo quiero seguir aprendiendo”, le cuenta el hombre al periódico Metro.

Los graduados han conseguido trabajo varios restaurantes y pubs conocidos, mientras que los que trabajan en este bar se acostumbraron a que el menú cambie a diario y sirven comidas con ingredientes locales y de temporada.

Hasta han llegado a la final del reconocido premio “Urban Food Award” que será entregado el próximo septiembre.

¿Qué te parece esta forma de inclusión? Cuéntanos en los comentarios.

Fotos: Cafe from crisis – Instagram.com / Twitter.com