Todos los contenidos que te importan en un solo lugar

Estas fotos muestran lo que es ser una quinceañera alrededor del mundo

Tener 15 años siendo una mujer nunca es fácil. Vivan donde vivan, las adolescentes deben sortear la familia, los estudios, el trabajo y sus relaciones sociales; si sumamos la explosión hormonal propia de la época, puede ser una verdadera montaña rusa emocional. Si además pasa que una chica de 15 vive en una zona donde sus derechos básicos son vulnerados, entonces la vida de una quinceañera no tiene nada, pero nada de fácil.

La NPR hizo una serie sobre niñas de distintas partes del mundo que tenían esa edad en común y además son capaces de “tomar riesgos, desafiar estereotipos para construir una mejor vida para ellas”.  Las visitaron, fotografiaron, les preguntaron por sus sueños e inquietudes. Esto es parte de lo que han recolectado:

1.- Fatmeh — Líbano

Todo lo que Fatmeh espera es poder volver a la escuela. Ella era una estudiante top en Siria, de donde tuvo que arrancar junto a su familia.
Ahora trabaja en una granja y se encarga de ayudar a cuidar a sus seis hermanos.

Aquí se encuentra revisando internet en su celular, como cualquier adolescente, en el sector de living en el refugio improvisado donde vive con su familia.

2.- Stephanie “Mimi” Noemi — El Salvador

Mimi es voluntaria paramédica en Comandos de Salvamento, donde debe lidiar con toda clase de emergencias, violencia extrema, y gente que ha sido severamente herida o asesinada  por las bandas de delicuentes en el Salvador, donde la violencia relacionada con el tráfico de drogas es cada vez más elevada.

3.- Kamala B.K. — Nepal

Kamala aún no cumple 15, pero ya está familiarizada con la dura realidad de ser adulta en Nepal. Una tradición llamada chaupadi indica que toda niña y mujer que está en su periodo deben mantenerse fuera de sus casas. Durante el periodo, tienen prohibido entrar a lugares cerrados, deben dormir a la intemperie y no pueden tocar a otras personas ni comer con ellas. Se cree que si entran a las casas los dioses pueden echar maldiciones sobre su familia.

4.- Las niñas estudiantes para ser pequeñas novias: The Veerni Institute — India

Casarse con una menor de edad en India es ilegal, pero eso no detiene a las familias de casar a sus hijas en secreto desde los 10 años. Muchas de estas niñas no pueden vivir con sus maridos hasta que cumplen 15, y en esta escuela aprenden todo lo posible antes que se vayan a vivir como esposas.
Nimuu es una de ellas, perdida entre las chicas de la foto. Cuenta que ella -como muchas de sus compañeras- cuando la casaron no entendió que pasaba porque tenía apenas nueve años. Ahora ve cómo las chicas de su edad son entregadas a sus suegros, donde las llevan a cumplir tareas del hogar que ellos ven necesarias.
Por suerte, el papá de Nimuu prohibió a sus suegros que la vayan a buscar antes que termine la escuela.

5.- Somaya Rahmanzai — Afganistán

 

Somaya ama el colegio, se siente una “geek” y le gustan las ciencias. Ella, junto a sus compañeras, está conciente de lo privilegiada que es estudiando, algo muy restringido para las chicas de su edad. Sueña con ir a la Universidad y ser neurocirujana, pero sus posibilidades son pocas: sólo 1 de cada cinco postulantes logra estudiar en una universidad afgana.
Además está la constante represión que sienten a diario de sus pares masculinos, donde son a diario acosadas por intentar forjar su futuro, por no cumplir la expectativa patriarcal, que indica que las chicas de su edad deberían vivir con sus madres esperando que les busquen un marido.

6.- Madalitso Mulando – Zambia

En Zambia -uno de los países más pobres del mundo-, las estudiantes deben pagar 150 dólares como matrícula para poder estudiar. Madalitso es una buena estudiante. Sus padres se preocupan profundamente por su educación, pero no cuentan con ingresos para pagar su matrícula, y ha tenido que faltar semestres completos por esa razón.
Por suerte, una profesora de Harvard llegó a su villa a preparar talleres enseñarle a jóvenes sobre negociación, con las mismas técnicas que estudian los alumnos de pre y post grado. Con esas habilidades aprendidas, Madalitso ideó un plan donde pidió pequeñas donaciones a su familia extendida y pudo pagar por su nuevo año y por los libros que necesitaba.
Además ya dio con un plan para pagar los años que le faltan y también la Universidad.

7.- Lahis Maria Ramos Veras – Brasil

En Brasil, entre los años 1941 y 1979 existió una ley que prohibía a las mujeres y niñas jugar “cualquier deporte que se considere incompatible con la naturaleza femenina”. Aunque las cosas hayan cambiado y ya existan jugadoras profesionales brasileñas de fama mundial, la presión social sigue siendo casi tan fuerte como la ley.
Lahis -quien todos conocen como ‘Lala’- vive en el área de las favelas conocido como “ropa sucia”, juega fútbol en una cancha de básketball cerrada con rejas. Más que una cancha, parece una jaula. El fútbol es su pasión y su sueño, el cual sólo ha podido completar gracias a Elaine Nascimento, que jugó profesionalmente y ahora formó un grupo para ayudar a otras niñas a cumplir sus metas.
Y mientras en la calle debe aguantar como muchos hombres la acosan gritándole cosas como “lesbiana”; al mismo tiempo el equipo masculino de chicos de 15 se niega a jugar contra el equipo de Lala. No porque el equipo sea malo, sino porque son demasiado rudas.