Todos los contenidos que te importan en un solo lugar

Esta mujer le escondió un gran secreto a su esposo durante 40 años en estas cajas

Siguen habiendo razones para creer en el amor…

Kris Bresnan guardó un pequeño secreto con respecto a su marido. No tengas susto, el descubrimiento no fue nada más que conmovedor. Durante cuarenta años, Bill, su esposo, le ha estado escribiendo cartas de amor por cada día.

A pesar de que Kris insiste en que no están llenas de cursilerías… ¿ver para creer no?

bill

Kris y Bill

“No todas las cartas eran de amor. Eran divertidas, muy chistosas y tiernas. No del todo ostentosas. Había de todos los tipos”, dice.

La pareja se conoció en 1974 y han estado enamorados desde entonces. Incluso, aunque muchos no lo creamos, dicen que nunca han peleado. Han tenido desacuerdos, por supuesto, pero nunca nada que no hayan podido resolver y tener como resultado una gran discusión.

cartas

“Nos damos un beso de buenas noches, nos despertamos a la mañana siguiente y es como borrón y cuenta nueva”, comenta Bill.

Pero éste no tiene idea de lo que ha estado guardando Kris durante todo este tiempo: sus cartas, las cuales organiza según su fecha de emisión.
Las 10.000 cartas logran ocupar 25 cajas y cada una de ellas cuenta una historia de su amor eterno.

cajas

Bresnan contó que todas sus cartas están firmadas con un “te amo mi amor” seguidas por un signo de infinito. “Son esencialmente como un diario de amor. Por ejemplo, yo puedo elegir un día cualquiera en 1982 y comenzará con un restaurante o alguna película que hayamos visto y la reacción que tuvimos a eso”, comenta.

cartas2

Los escritos comenzaron, sin planearlo anteriormente, cuando la pareja estaba en un recorrido de tren.

“Mientras estábamos en el ferrocarril de Long Island tomándonos un café, empecé a hacer un garabateo en una servilleta o al final del diario y lo seguí haciendo hasta entregarle tarjetas reales”, explica Bill Bresnan.

cartas

No se esperaba el secreto que tenía guardado su esposa: 25 cajas llenas de cartas.
Ahora la pareja está pasando por los escritos para ver cuáles son los que pasarán a sus hijos, pero Ben tiene un gran miedo.
“Mi gran temor, creo que es parte de la naturaleza humana, es que algún día no recuerde que se las entregué”, dice.

¡Esto sí que es amor!