Todos los contenidos que te importan en un solo lugar

Esta es la extraña razón de por qué los anillos de compromiso llevan un diamante

A veces naturalizamos muchísimas cosas y no nos preguntamos el por qué, pero todo tiene una razón, hasta ese pequeño detalle que hace a los anillos de compromiso algo especial, distinto y brillante: el diamante.

amazing beautiful diamond

El acto simbólico de regalar un anillo viene de cuando las peticiones de mano estaban de moda en la Edad Media, pero el anillo con el agregado viene desde hace mucho menos tiempo. Y no vas a creer la historia poco romántica que tiene el asunto.

A principios de 1900, la entonces principal empresa de extracción y comercialización de diamantes del planeta ‘De Beers Consolidated Mines’, se le ocurrió un plan. Un plan que funcionó tan a la perfección que estoy escribiendo esta nota que habla del tema.

friends laugh phoebe buffay shy friends tv

Tras la proliferación de yacimientos de extracción de diamantes en Sudáfrica durante el último cuarto del siglo XIX, el mercado se inundó de esta piedra preciosa e hizo caer su precio en picado. Entonces la mega empresa se apropió de todos los diamantes del mercado e intentaron pensar en una buena manera de comercializarlo y salir del pozo. Así fue que se les ocurrió incorporar un diamante en los anillos de compromiso.

wedding ring

Diseñaron campañas publicitarias en las que creaban la necesidad a las novias de tener su correspondiente alianza con una piedra preciosa incrustada y lo consiguieron. En esa época, si una chica no recibía su anillo de diamantes tenía la sensación de que estaba ‘menos prometida’ que el resto de sus amigas.

El triunfo final lo consiguieron en 1947 cuando De Beers lanzó una campaña publicitaría junto a la empresa de publicidad neoyorquina ‘N. W. Ayer & Son’ con un eslogan que aún hoy se utiliza: ‘A diamond is forever” (Un diamante es para siempre).

diamond_is_forever

Según la publicación especializada ‘Advertising Age‘, dicho eslogan fue el mejor y más efectivo mensaje publicitario del siglo XX.

Hoy, varios años después, el 75% de los anillos de compromiso que se regalan llevan incrustado un diamante. Nada mal le salió la campañita, eh.