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El perturbador caso del hombre que cazaba esclavos sexuales en Grindr

Las redes sociales y aplicaciones como Tinder y Grindr son útiles herramientas para gente tímida que quiere conocer gente nueva o está en búsqueda de una relación seria o libre. También estas aplicaciones se prestan para cosas más atrevidas como tríos, orgías, extrañas fantasías sexuales de todo tipo, etc. Pero algunas veces tenemos casos como el de Sean Crumpler que pasa a tomar Grindr, una aplicación para conocer gays y lesbianas, como su vida y lleva sus deseos más lejos de lo que te puedes imaginar.

grindr

Sean Cumpler fue acusado por cazar jóvenes en Grindr. Los conocía a través de la aplicación para luego invitarlos a lugares comunes como McDonalds y llevárselos finalmente a su casa donde los encerraba y los mantenía como esclavos sexuales marcados con un tatuaje de su “Sugar Daddy” Sean. La investigación de este caso comenzó en julio de este año y sacó a luz los problemas de prostitución para sobrevivir vividos por la comunidad LGBT.

sean

Crumpler ya tenía antecedentes de abuso sexual cuando un detective rastreó una llamada de uno de los jóvenes que vivía con él. El detective se dio cuenta que el teléfono de este joven estaba a nombre de Sean Crumpler que había sido acusado en mayo por un menor de 16 años que había huido de su casa y llegó donde Sean.

El joven había huido de casa porque habían hackeado su Facebook y publicado unas fotos de él desnudo. Unos amigos lo contactaron con Sean y le dijeron que éste le daría alojamiento sólo a cambio de sexo. Fue ahí cuando se contactó con él por Grindr y se juntaron en un hotel en California y terminaron él y sus amigos teniendo sexo con Sean.

Al día siguiente llegó otro chico al hogar de Crumpler que había huido de su casa y conocido a Crumpler por Grindr. Algunas de las víctimas que testificaron en contra de Crumpler dijeron que en la casa habían al menos 12 hombres incluyendo menores de edad que eran esclavos sexuales de Sean.

Sean también fue acusado de ser VIH positivo y de nunca usar condón al tener sexo con ellos haciendo la acusación aún más grave.

El jóven de 16 años identificó a Sean Crumpler para la policía y no quiso colaborar más. Para la policía esto fue suficiente para ir a inspeccionar la casa que contaba con 5 habitaciones y 7 baños para los esclavos sexuales de Sean. Uno de ellos les comentó que pasaban días enteros viendo Netflix, bebiendo, fumando marihuana, jugando videojuegos y haciendo porno. Todos afirmaron que habían conocido a Sean en Grindr y que tenían un tatuaje con su nombre para espantar a cualquier “Sugar Daddy” que quisiera marcarlos también.

tatuaje

Después de ser acusado, Sean Crumpler salió en libertad el 16 de septiembre de este año, tras pagar el dinero para la fianza. Hace poco un juez dio cuenta de su error y llamó liberarlo con una orden de restricción. Aún con esto, Sean continúa teniendo pasaporte para viajar a su hotel en Tailandia y también hace uso de internet para fines laborales solamente.

Es de esperar que estas cosas no sucedan nuevamente, que las “inofensivas” aplicaciones amorosas no se presten para estos hechos y que la prostitución en todas las comunidades no termine por arruinar la vida de todos los que se ven envueltos en este mundo casi inimaginable para algunos y muy cercana para otros.