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El día que Schwarzenegger engañó a Stallone para que hiciera la peor película de su carrera

Después de 25 años ha salido a la luz la sucia guerra que protagonizaron las dos estrellas de Hollywood.

Mensajes incendiarios en películas, maniobras antiéticas en los despachos de Hollywood y declaraciones arrogantes. Así fue la pelea por el cetro de la masculinidad musculada entre Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone, y que recién ha salido a la luz después de 25 años. 

Se trata de una lucha hoy terminada, pero que ha vuelto a la actualidad gracias a un artículo de Vulture que se publicó hace un año, pero que las redes sociales han popularizado de nuevo durante esta semana.

La historia dice que ambos actores se conocieron en 1977, cuando compartieron mesa en la gala de ese año de los Globos de Oro. Stallone era ya una gran estrella –Rocky se había convertido en la película más taquillera de 1976 en Estados Unidos y Canadá–, pero Schwarzenegger todavía no.

Fue en 1985, con Arnold convertido también en una estrella gracias a las dos entregas de Conan el Bárbaro, que se inició la guerra. El austríaco dijo de Sylvester en una entrevista: “Me enfadaría si oigo mi nombre mencionado en la misma frase que Stallone. Él usa dobles de acción para sus escenas. Yo no”. En 1988, sin embargo, proclamaba que había intentado ser su amigo, pero no le daba “buenas vibraciones”. 

Stallone tampoco era un ángel. Según un artículo del News of the World publicado en los años ochenta, él estuvo detrás de los rumores que afirmaban que Schwarzenegger sentía simpatía por Hitler en su juventud, unos rumores que llegaron a The New York Times y CNN. 

También hay dardos hacia su rival que los fanáticos han leído en sus películas más famosas. En “Rocky IV” (1985) el ruso Iván Drago, un rubio con una forma de hablar casi robótica (interpretado por Dolph Lundgren), fue visto por muchos espectadores como una parodia a Schwarzenegger. Y en una escena en la prisión en “Tango y Cash” (1989), Stallone le dice a uno de los presos, justo antes de aplastar su cara contra los barrotes: “¡Me encantaste en Conan el bárbaro!”

Sin embargo, la mejor jugada vino de parte de Schwarzenegger hacia Stallone, y fue confirmada por el austríaco en 2017, en una ronda de preguntas en honor del 30 aniversario de “Predator”. Consultado por un periodista de la web Slashfilm, reconoció que por su culpa Sylvester había protagonizado la peor película de toda su carrera: “¡Para o mi mamá dispara!”.  

Por aquel entonces, era habitual que las dos estrellas de acción se peleasen por los proyectos más apetitosos. Y dice la leyenda que cuando a Schwarzenegger le llegó el guion de esta cinta de 1992 le pareció espantoso, pero decidió filtrar a la prensa que estaba muy interesado para que Stallone pelease por él y acabase siendo el protagonista, publica El País. 

“Es cierto”, respondió Arnold sobre su treta. “Leí el guion. ¡Era tan malo! Yo también he hecho películas que apestaban, lo sé, pero es que esta era realmente mala. Así que me dije a mí mismo (esto fue mientras Sylvester y yo nos llevábamos mal): voy a hacer como que tengo un interés tremendo en este guion. Sé cómo funciona Hollywood. Así que pedí una cantidad indecente de dinero. De ese modo dirían: ‘Vamos a dárselo a Sylvester, tal vez podamos contratarlo por menos’. Y le dijeron: ‘Schwarzenegger está interesadísimo, aquí tienes los recortes de prensa en los que habla del proyecto. Si quieres hacerla tú y arrebatarle el proyecto, está disponible para ti’. ¡Y lo hizo! Lo hizo de verdad. Una semana después me lo contaron: ‘Sylvester ha firmado para hacer la película’. Y yo levanté el puño y grité: ¡Sí!”, recordó entre risas.

Como ya es sabido, con los años los actores limaron sus diferencias, abrieron juntos la cadena de cafeterías Planet Hollywood y grabaron películas juntos, dejando atrás la pelea por el cetro de la masculinidad musculada. 

Fotos: Shutterstock/Instagram.

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