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El cruel y oscuro secreto de la familia Kennedy

La familia Kennedy ocupa un lugar importante en la historia política y económica de Estados Unidos. Son protagonistas de un relato que tuvo homicidios, magnicidios, romances y flirteos con estrellas de Hollywood, entre una larga lista de sucesos y escándalos.

Debido a la importancia y exposición que tenían los miembros de la familia (en especial los hijos John, Bob y Ted), sus escándalos y secretos eran difíciles de ocultar y tarde o temprano salían a la luz.

Pero hubo un secreto que mantuvieron por décadas. El “esqueleto en el armario” que les avergonzaba revelar e hicieron todo lo posible por ocultarlo.

Se trata de Rosemary Kennedy, la hija mayor de Joseph y Rose, la que fue confinada hasta el fin de sus días a un hospital psiquiátrico, luego que fuera sometida a una lobotomía a la edad de 23 años.

“Bella como una manzana recién cortada y en sazón”, según un biógrafo de los Kennedy, Rosemary quedó con secuelas producto de complicaciones al momento de nacer en septiembre de 1918, lo que le significó dificultades para hablar y caminar. Además, tenía violentos cambios de ánimo que dejaban desconcertados a su familia.

Sus padres veían, con vergüenza y decepción, que su hija no tenía el nivel intelectual que sus otros exitosos y siempre bellos hermanos. En el colegio fue apodada la “retardada” y solo alcanzó a comprender los contenidos de cuarto grado.

Llegada la adolescencia, la sexualidad de Rosemary era vista como un peligro por sus padres, ya que temían que pudiera quedar embarazada. Por ello, su padre decidió someterla a una lobotomía, una brutal técnica médica que se había puesto de moda a principios de los 40 y que consistía en la incisión quirúrgica practicada en el lóbulo de un órgano o de una glándula.

Los médicos le habían dicho al patriarca de los Kennedy que esta intervención quirúrgica iba a significar una mejora en la vida y en el nivel intelectual de su hija. Sin embargo, nada de eso fue cierto y quedó incapacitada de por vida.

Fue confinada a un centro psiquiátrico en la que vivía atada a una silla de ruedas. Su padre nunca la fue a visitar y jamás la volvió a ver. Era un secreto que nadie podía enterarse. Cuando se consultaba sobre Rosemary, su madre decía que estaba enseñando en una escuela del Medio Oeste especializada en discapacitados.

Ninguno de los hermanos de Rosemary supo su situación real sino hasta que en 1961 la madre del clan reveló lo ocurrido, y fue entonces cuando la familia volvió a verla.

Murió por causas naturales a la edad de 86 años en el Fort Memorial Hospital de Nueva York. La acompañaron sus hermanos Ted Kennedy, Jean Kennedy Smith, Eunice y Patricia. Descansa en el cementerio de Brookline Holyhood.

Foto: Wikipedia

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