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Densa nube de polvo del desierto del Sáhara llega a Latinoamérica

La invasión del Océano Atlántico por una nube de polvo del desierto del Sáhara fue seguida desde el espacio por el satélite Suomi NPP con imágenes de polvo y aerosoles entre el 13 y el 18 de junio, que penetraron hasta las Antillas, un hecho que ha sido definido como “histórico” por los científicos.

“La animación muestra una enorme nube de polvo del Sáhara que se formó a partir de fuertes corrientes ascendentes atmosféricas que luego fueron levantadas por los vientos predominantes hacia el oeste y ahora están soplando a través del Atlántico y, finalmente, sobre América del Norte y del Sur”, dijo en un comunicado Colin Seftor, científico atmosférico en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.

Se trata de la calima, un fenómeno meteorológico que consiste en la presencia de pequeñas partículas de polvo, ceniza, arcilla o arena en la atmósfera. Es una masa de aire muy seca que se forma en el desierto del Sáhara, principalmente en verano, y se mueve hacia el océano Atlántico. Además puede cubrir un área equivalente a la de Estados Unidos y extenderse verticalmente entre 1.500 y 6.000 metros de altura.

El domingo, la calima llegó al Caribe. Las autoridades locales advirtieron a la población sobre los riesgos, en especial para las personas que tienen problemas respiratorios. La nube también afectó a los países centroamericanos. Este fenómeno hace que los amaneceres y atardeceres se tiñan de un color rojizo.

Luego el martes la nube arribó a la Península de Yucatán, en México, aunque el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) descartó que sea un gran peligro o riesgo para la población. Y además invadió Colombia, donde se recomendó usar tapabocas para evitar afecciones respiratorias.

Normalmente, cientos de millones de toneladas de polvo se recogen de los desiertos de África y se transportan a través del Océano Atlántico cada año, recoge ABC. Ese polvo ayuda a construir playas en el Caribe y fertiliza los suelos en el Amazonas. Aunque en Latinoamérica puede afectar la calidad del aire como se ha podido comprobar.

Foto: Shutterstock.

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