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Dejaron sus trabajos y construyeron con su propias manos una casa rodante para viajar

¿A quién no le gustaría hacer sus sueños realidad? Bueno una pareja de estadounidenses sí lo logró.

Se trata de Guillaume Dulith y Jenna Spesard, ellos renunciaron a sus trabajos y al estilo de vida cotidiano, y construyeron una casa rodante. La idea era ir con ella (la casa) tras sus sueños.

Guillaume Dulith y Jenna Spesard

Guillaume quería desenvolverse como fotógrafo y Jenna Spesard quería escribir. Así que la pareja dejó todo atrás y reinventaron su vida alejándose de las preocupaciones monetarias.

Rentas que pagar, deudas por sus estudios universitarios, trabajos no deseados, eran algunos de los contras de la vida diaria de la pareja. Lamentablemente con esto, ellos se alejaban de sus sueños de seguir la pasión de la escritura y de la fotografía.

Casa rodante

La idea surgió de Guillaume mientras navegaba en Internet. “Descubrí las casas pequeñas y me pregunté: ¿Y si renunciáramos a nuestros trabajos y viviéramos haciendo periodismo de viajes en una casa construida por nosotros mismos?”, contó.

Luego de esto diseñaron el increíble plan de darle un giro de 180º a su vida. Primero, debían construir su vivienda. Una vez terminada, viajarían por Estados Unidos durante un año. Entre tanto, crearían un blog en el que darían cuenta de diversos estilos de vida alternativos. Él tomaría las fotografías y ella escribiría.

La casa rodante que construyeron es de 11 metros cuadrados. Pero como no tenían conocimientos de construcción, hacerla les tomó mucho tiempo, alrededor de un año y más de mil horas.

Interior de la casa rodante

Sus amigos fueron indispensables para la construcción. El costo total fue de US$29.328. Montaron la vivienda sobre un tráiler de 6 metros que Dulith y Spesard arrastran detrás de su camioneta tipo pickup.

Exterior de la gran casa rodante

Luego de finalizar el trabajo de construcción de la casa, tomaron a su perrita Salies y partieron a en Los Ángeles, siguieron por Illinois, pasaron por grandes ciudades de la costa del este de Estados Unidos, llegaron a Canadá y luego se dirigieron a Florida. La pareja ya lleva 11 meses viajando y disfrutando.

“Disfrutamos de la libertad que nos dio este estilo de vida. Podemos viajar por todo el país y tener nuevas aventuras casi todos los días. Trabajamos en línea y desde la carretera. ¡Estados Unidos es nuestro patio trasero!”, cuenta Spesard.

Decoración de la casa rodante

El sitio que creó la pareja para contar sus experiencias se llama “Tiny House, Giant Journey”(Casa pequeña, viaje gigante). Es ahí en donde narran todas sus aventuras y anécdotas, brindan consejos sobre construcción y difunden los beneficios de habitar un casa pequeña.

“Las personas que conocimos que viven en casas pequeñas suelen tener un espíritu mucho más libre que las personas que conocimos en nuestros trabajos. Sus prioridades no son el dinero y las cosas bonitas, sino la libertad, disfrutar de la vida y de la belleza de lo que los rodea”, asegura Dulith.

Baño de la casa rodante

Lo últimos destinos que tiene la pareja son: Alaska y Colorado. Ese será su punto decisivo para ver si siguen o no su viaje.

“Es sorprendente todo lo que vemos. Las experiencias que tuvimos no tienen comparación con lo que vivíamos en nuestros trabajos”, afirma Dulith

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