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Construyó un avión a los 13 años y dicen que podría ser la próxima Einstein

“Te dije, papá, te dije”, exclamaba Sabrina Pasterski extasiada antes de que su padre la envolviera en un abrazo. “Oh Dios mío, es tan increíble”, dice emocionada.

Sabrina, entonces de 13 años, tenía razones para celebrar. Era 2006 y la joven de Chicago había alcanzado una meta casi  imposible. Mientras que otros adolescentes jugaban videojuegos y dormían hasta tarde, Sabrina estaba dando los toques finales a una avioneta monomotor que construyó desde cero en un taller en el garage de su padre.

El avión fue una señal de lo que vendría. Nueve años después, a sus 22 años, se dice que es la “nueva Einstein”, una joven cuyo cerebro trabaja en formas en las que pocos lo han hecho, y cuyo potencial parece ilimitado. Es invitada habitual a la lista de los “30 menores de 30” en Forbes y es graduada de una de las más prestigiosas escuelas con las más altas calificaciones posibles.

Si no has oído hablar de ella, no eres el único. Pero el mundo pronto conocerá su nombre. La graduada del Massachusetts Institute of Technology (MIT) es la próxima en la línea de genios, detrás de Stephen Hawking y Albert Einstein, y pronto tomará la batuta como la pensadora más increíble del mundo.

Pasterski ya se graduó del MIT con una puntuación perfecta. Ahora estudia para su doctorado en otra escuela de la que probablemente has oído hablar: Harvard. Cuando se gradúe, podrá trabajar donde se le antoje.

Jeff Bezos, desarrollador aeroespacial y fundador de Amazon.com ha extendido una invitación abierta a la joven para que trabaje con él cuando quiera. La NASA también está interesada en reclutarla.

Pasterski ya no construye aviones, pero dice que eso le ayudó a entender la física de manera tangible. Su próximo proyecto podría ayudarnos a comprender el universo.

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En Harvard, está investigando agujeros negros, gravedad y espacio-tiempo, áreas de estudio que Einstein y Hawking investigaron antes que ella.

“Años de empujar los límites de lo que podía lograr me llevaron a la física”, dijo en una entrevista publicada hace unas semanas. Dice que le atrajo “encontrar la elegancia dentro del caos”.

Su sitio web está lleno de logros, incluyendo una participación en Scientific American donde declaró que en 10 años estará: “En la portada de Scientific American”. El resultado no sorprendería a nadie que la conozca.

“Definitivamente siento que tengo mucho más por hacer. Es excelente el reconocimiento que tengo ahora, pero espero que se materialice en algo. Espero estar en lo cierto sobre mi presentimiento de algo que será grande en elgún punto. Cruzo los dedos”.

Dice “cruzo los dedos” como si dependiera de la intervención de la suerte. Pero no necesitas suerte cuando tienes buena ciencia. Estaremos atentos a ella.