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Adicto a la comida chatarra bajó 50 kilos después de quedar atorado en su auto

Jason Storer, de 34 años, consumía cerca de 5 mil calorías diarias, compuestas por altos índices de comida chatarra a diario, junto a tragos de whisky y gaseosas, lo que lo llevó a alcanzar un peso de 222 kilos.

El oriundo de Laicestershire, Inglaterra, además sufría de problemas a la vesícula, le costaba desplazarse y sufría de asma. Asimismo, cuando se transportaba en su auto tenía serios problemas para estacionarse, ya que rara vez encontraba espacio suficiente para descender sin quedar atascado.

Jason Storer

“Cuando estaba en mi peso máximo realmente tenía serios problemas, incluso, para salir de mi automóvil. Yo sabía que tenía que cambiar mi vida. Siempre tenía que haber un gran espacio al lado, sino no podía bajarme. Era demasiado vergonzoso, me sentía terrible“, narró el hombre.

El momento que lo hizo cambiar radicalmente su vida fue cuando intentó dar un paseo junto a su novia, Lisa, y al cabo de unos minutos comenzó a sudar sin control.

Por lo mismo, el hombre decidió inscribirse en un programa en Internet para bajar de peso, con el cual ha podido reducir su peso a 172 kilos, es decir, 50 kilos menos, y espera seguir haciéndolo.

Jason se inscribió en un grupo de la organización inglesa “Slimming World” para reducir kilos, en el cual le ha ido excelente, pues ha sido el integrante que más peso ha reducido en los últimos tres meses. Por lo mismo, su convicción sigue intacta y no está dentro de sus planes abandonar su gran fuente de inspiración.

Jason Storer con 50 kilos menos

“Estoy bajando casi 6 kilos por mes. Mi confianza ha crecido y no puedo esperar por la luna de miel que tendremos en Cuba, donde podré estar en la piscina sin sentir vergüenza”, cuenta sobre su presente, aludiendo a que prontamente se casará con su novia Lisa que no lo ha abandonado en este duro, pero feliz proceso.

Por lo mismo, Storer espera perder unos 15 kilos más para el día de su boda, el cual está programada para 2017.

A la hora de mirar el pasado, el hombre entiende que su antigua imagen se debía a que:

“Antes podía beber un litro de whisky. A menudo pasaba a comer pollo frito antes de salir de fiesta y luego pasaba a comer comida china. Creo que era un adicto porque eso era un clásico de mis fines de semana“.

Pero para él eso ya quedó atrás, puesto que ahora entendió que:

“Puedo comer cosas como tocino, hamburguesas con queso y papas fritas, porque ahora las cocino de manera saludable. Uso carne magra y cocino sin aceite, por ejemplo”.

En otras palabras, Jason ha logrado entender que el camino hacia la reducción de peso son los cambios de hábito y la mente positiva. ¿Qué te parece?