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5 horribles “fiestas” donde el maltrato animal es parte de la diversión

El hombre, en calidad de cazador, realiza en todos los rincones del mundo, cacerías crueles y dolorosas para animales ya sea a través de fiestas culturales o por cuestiones económicas. Así, el ecosistema, mareado y reacomodándose, sufre de catástrofes y anomalías. Porque le faltan algunos animalitos que hacen al planeta estar en equilibrio. Aquí, una pequeña lista de las cacerías más terribles del mundo.

1- El giro del perro “Trichane na kuche” (Brodilovo, Bulgaria)


Es una fiesta tradicional que consiste en tomar a un perro, taparle el ano y atiborrarlo de comida. Luego se lo cuelga, se lo destapa y a medida que gira el animal va lanzando el escremento que ensucia a todos. Quien esté más sucio, más suerte tendrá en su vida.

2. Caza de focas (Canadá)


La caza de focas sucede una vez por año entre pescadores canadienses que se dedican a disparar y cazar cachorros de focas arpa, pese a la oposición de grupos defensores de los derechos de los animales y de la población en general.

3. La caza de delfines. (Islas Feroe, Dinamarca)

La caza de delfines en las Islas Feroe es una actividad que se desarrolla desde hace unos 1200 años, principalmente con ballenas piloto. Cada año se extermina alrededor de unas 350.000 focas jóvenes frente a la costa este de Canadá, otras miles quedan mutiladas o gravemente heridas de por vida.

4. Toro de Fuego o Embolado (Cataluña)


El toro embolado es un festejo tradicional del este de España, en el que se colocan a un toro en sus astas dos bolas de fuego. La celebración consiste en atar al toro por los cuernos para inmovilizarlo y encajarle en la cabeza unos artilugios metálicos con grandes bolas de material inflamable a muy poca distancia de los ojos, lo que en ocasiones causa la ceguera del animal.

5- Corrida de gansos (Bélgica, Inglaterra y países bajos)

Una mezcla de tradición y deporte que consiste en arrancar la cabeza de un ganso. El deporte involucra a un ganso muerto que es colgado de las patas sobre un palo o cuerda que se extiende a través de una carretera. Un hombre, montado a caballo a todo galope, intenta agarrar al pájaro por el cuello para arrancarle la cabeza. En Bélgica la practica va acompañada de un elaborado conjunto de costumbres. El jinete que logra sacar la cabeza del ganso es es “coronado” como el “rey” por un año y le es otorgada una corona y un manto. Al final de su reinado, el gobernante debe premiar a a sus “súbditos” con una fiesta de cerveza, bebidas, cigarros y pudín de pan o salchichas, ya sea en su casa o en un bar local. Los reyes compiten entre sí para convertirse en el “emperador”. La práctica se extendió también en algunos sitio de América del Sur como en Nicaragua, dónde en vez de ganso utilizan un pato vivo, la variante es que los jinetes hacen la carrera totalmente alcoholizados.