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11 maneras en que el feminismo cambió nuestra forma de vestirnos

La moda, al igual que el feminismo, nunca deja de evolucionar y cambiar. Según las generaciones, los temas de justicia y equidad se adaptan. Y la moda dice mucho más de lo que creemos, nos muestra como los estereotipos y cánones se van rompiendo.  A continuación 11 pruebas de este avance.

1. La introducción de los pantalones

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Existen antiguas leyendas griegas que cuentan sobre mujeres soldados que tenían permitido montar a caballo junto a los hombres, vistiendo parecidos a ellos. Existen fotos de mujeres que renunciaron a las faldas para luchar en la guerra civil americana (haciéndose pasar por varones).

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En la era del feminismo, Coco Chanel comenzó a llevar la moda femenina a territorios inexplorados.

“Les di vuelta sus cuerpos: cuerpos que estaban empapados en sudor, debido a las galas, encajes, corsés, ropa interior y el relleno de la moda”.

Después de todo, si los hombres podían vivir cómodamente en pantalones, ¿por qué las mujeres no?

2. La disminución de los corset

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Los corset han existido desde el siglo XVI, han evolucionado según la percepción “ideal” de la belleza femenina.

Antes de la Primera Guerra Mundial, era una parte casi esencial de vestirse como una mujer. A pesar de los riesgos de salud que podría producir, como la compresión de los pulmones a las costillas , muchas mujeres lo utilizaron por el “atractivo” hacia los hombres.

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Con la guerra, la mujer asume más responsabilidades, como hacerse cargo de la fuerza de trabajo. Y a medida que más y más mujeres se dieron cuenta de sus capacidades, fuera de ser madres y esposas, la necesidad de restricción estética disminuyó.

3. La evolución de los traje para trabajar

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Después de la Primera Guerra Mundial, muchas mujeres comenzaron a trabajar y fue Coco Chanel quien introdujo el traje de dos piezas en la década de 1920, mientras que la casa de diseño francesa Rochas desarrolló el traje de hombros anchos en 1934.

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Las cosas progresaron de forma relativamente rápida a partir de ahí, en Hollywood íconos como Katharine Hepburn normalizaron aún más su uso. Fue un símbolo de la intersección del feminismo y de la moda. Sus películas fueron categorizadas como “tramas en las que los colectivos de mujeres son centrales, aquellos en los que Hepburn interpreta a personajes femeninos fuertes”. Las mujeres en gran medida fueron influenciadas viéndola desde sus hogares.

4. El desarrollo de la ropa interior

Antes de la década de 1930, muchas mujeres usaban ropa interior igual a los pantalones cortos. Sin embargo, se introdujo un nuevo tipo de braga: calzones ajustados cortos, para el desgaste diario de las mujeres que menstruaban.

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La ropa interior para las mujeres se centraba en la modestia y la belleza convencional. Una dama no debía mostrar demasiada piel. Sin embargo, un estilo más práctico marcó la evolución del papel de la mujer. No solo para las tareas del hogar si no también para chicas con necesidades más rápidas, donde la ropa interior no fuera un estorbo.

5. La libertad para las piernas desnudas

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En situaciones relacionadas con la natación, el bikini de dos piezas de la diseñadora Mary Quant sacudió un poco las cosas. Quant también fue responsable de faldas arriba de la rodilla y la icónica minifalda. Criticada por ser vulgar e inadecuada, fue bastante sólida en sus creencias progresistas y feministas.

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“La gente llama a las cosas vulgares cuando son nuevas para ellos. Esta es una generación muy equilibrada, es provocativa. La mujer está de pie, desafiante con sus piernas separadas diciendo: estoy muy atractiva, me gusta el sexo, me siento provocativa, pero vas a tener trabajo. Ahora que existe la píldora, las mujeres están a cargo del sexo. Ellas, y solo ellas, pueden decidir concebir”.

Ella fue una de los primeras diseñadoras en vocalizar tan bruscamente los derechos de la mujer respecto a la sexualidad y la expresión estética, y su trabajo ha contribuido al vestir más libre.

6. Una introducción a la androginia

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En los años 60, Yves Saint Laurent, puede ser acreditado por dar a las mujeres un gusto por los trajes masculinos. Por otro lado fue la música de Grace Jones, quien puso la moda andrógina y el feminismo en el mapa. No sólo era una cantante feminista, era una mujer feminista del color. Con el pelo corto y una imagen que giraba en torno a la experimentación, fue pionera y un emblema de las muchas maneras que una mujer puede ser una persona femenina.

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7. La Era del Grunge

Es posible asociar la era del grunge con grandes cantidades de cocaína, Kate Moss, fumar cigarrillos y collares de gargantilla, pero había voces feministas y también masculinas. Nirvana, por ejemplo, era algo así como un icono feminista secreto. En el video de “Smells Like Teen Spirit” se ve a un grupo de mujeres tatuadas vestidas como porristas anarquistas.

Las imágenes de la feminidad aceptable, como las adolescentes reinas de belleza o porristas cambió con este video, fue una revelación: se podía elegir en lugar de ser una tipa dura. Las mujeres no se ven en los moldes aprobados, muchas se muestran en su rareza. Fueron autónomas en sus sexualidad. A pesar de que había problemas innegables dentro del feminismo, como Riot Grrrl, fue un concepto crucial para la época.

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8. Ropa interior amigable con el periodo

Hasta el día de hoy, existe una estigmatización sobre la forma femenina. Es la razón por la masturbación femenina no es suficientemente discutida. Por otro lado no hay nada desagradable o inapropiado sobre la menstruación. A medida que estas ideas han entrado lentamente en la conciencia pública, la moda ha permitido un nuevo tipo de ropa interior: los calzones para el periodo.

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A prueba de fugas y totalmente absorbente, a veces la erradicación de la necesidad de una toalla o un tampón en conjunto. Esta ropa interior no solo normaliza la menstruación, también las experiencias específicas de ser una mujer que tradicionalmente ha recubierto de una gran cantidad de tabú.

9. La evolución de la moda del tamaño extra grande

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Cuando Gabi Gregg, bloggera de talla grande, vistió un bikini de dos piezas en 2012, su colección comenzó a vender en cuestión de minutos. Nunca habíamos tenido un traje de baño como este a nuestra disposición: algo a la moda, único y en un tamaño normal. Fue en este punto que las marcas fueron alertadas de un hecho simple: si usted lo hace, la gente vendrá y comprará.

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A pesar de que hay mucho más por hacer por la moda de talla extra grande, los cambios se han ido sucediendo. Es sólo cuestión de tiempo antes de que un tamaño de XXL y un tamaño de XS tengan opciones iguales.

10. Ropa Feminista Temática

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A fines del 2014 hubo un aumento en la ropa de temática feminista. En un mundo en el que la identificación como feminista (en su definición más simple, alguien que cree en la igualdad entre los sexos) todavía pueden causar revuelo y controversia, pero esencial para la visibilidad de cuestiones feministas.

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Aunque algunos han cuestionado si un término arraigado en el activismo debe ser comercializado de tal manera, el feminismo estampado en camisetas muy rara vez parece solo moda. Más bien, es una manera de provocar la conversación: algo que irrevocablemente necesitamos más, si queremos derribar los restos de un patriarcado.

11. Representación para más tipos de mujeres

Pocas personas afirman que la industria de la moda es diversa. En 2015, The Fashion Spot informó que los modelos de color sólo fueron un 10,7% del modelaje. Todavía es muy raro ver a mujeres gordas y lo mismo para las mujeres con capacidades diferentes o mayores de 50.

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Hoy en día, hemos visto una modelo talla grande en portadas de revista, personas con discapacidad, hemos visto a Winnie Harlow, un modelo con vitiligo, desfilar en Semana de la Moda. Hemos visto el género neutro infiltrarse en las tiendas de ropa para niños. El feminismo y las peticiones de diversidad están ayudando a cambiar la industria de la moda.

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Los seres humanos son de progresión lenta. Por eso, los defensores de los valores feministas tienen que seguir luchando. Los grandes cambios toman tiempo. El toque de feminismo en el vestir es irrefutable y va a la par con los cambios culturales del mundo.